¿Despedida?
Siento en todo el cuerpo como si unas afiladas y muy frías cuchillas me recorrieran las venas, mi cabeza está a punto de estallarme. Tiemblo.
Mi cuerpo pálido, rígido, a penas puedo moverlo, como si me hubieran inyectado una droga fatal.
Me pregunto si dije lo que debía decir, si siento realmente muchas cosas. Soy un nido de emociones. Me pregunto qué harás, dónde estarás, si pensarás en mí… Nadie me saca de la cabeza que realmente no me amás.
Ya nada importa, yo no te odio, sólo me duele naturalmente todo lo pasado. No te culpo, ni me culpo. Lloro con frecuencia, pero no sufro. Como te dije, no te necesito para ser feliz.
Quiero que comprendás que el amor no es necesidad, es sólo eso: AMOR. Es lo que siento por vos, no es necesidad. Por eso mismo, no te culpo de nada, no te juzgo. Sos sólo un pequeño, un niño, un ser humano.
Jamás te sintás mal por nada de lo que hiciste, porque todo lo hiciste bien. Hay personas que llegan a nuestras vidas sólo por un instante, quizás sos de esos y quiero que sepás que hiciste un instante muy feliz en mi vida. Es todo.
Sin embargo, eso no significa que no vaya a serlo sin vos, de hecho, hasta con este profundo dolor, soy verdaderamente feliz, porque tal como te lo he dicho, mi felicidad y mi necesidad tienen nombre: Dios.
Si no se ama, no se ama y no está mal. No tenés que sentirte mal por nada de eso, es algo tan natural como lo contrario, no amar es tan bueno como amar. Eso no nos hace malas personas. Gracias por los momentos vividos, gracias por todo lo que me diste, no tomés en cuenta el tiempo, sino la calidad de lo que pudiste darme y fue maravilloso. Gracias.
Sé que de momento será sumamente difícil el contacto entre ambos, pero igual, acá estaré (o trataré de estar) si me necesitás. Sabés que te amo y pues, así es la vida, no ha pasado nada, todo sigue su curso como debe ser. Sé feliz, sé muy feliz y no te arrepintás de nada. Como te dije, nada está escrito, todo depende de nosotros, Dios nos pone en nuestros caminos innumerables buenas personas con quienes compartir nuestras vidas, el ser feliz con una o con otra no depende tanto de Diosito, sino de nosotros mismos, de nuestras decisiones.
Te amo con toda mi alma. Que seas muy feliz.
P. D. Y aún dudo si será despedida…

Escribe un comentario