Mamá, yo te amo

•Marzo 1, 2009 • Dejar un comentario
Mamá, te amo

Mamá, te amo

He dicho a todos los vientos que las mamás son lo mejor… quizás soy la peor hipócrita del universo. ¿De qué me sirve amar tanto si la persona amada no lo nota?

Perdoname por existir, no fue mi decisión. Perdoname por no haber sido más “Rodríguez” y por ser la fotocopia del monstruo que te perturbó la vida. Perdoname por no ser “alegre”, “social” como vos quisieras, como decís que lo sos vos… Perdoname por ser tan “rara”.

Parece que nunca coincidimos en lo que queremos hacer la una por la otra; parece que cuando por fin me decido a amarte y llevarte a cenar, vos ya estás empijamada y cuando vos querés salir conmigo, yo no tengo hambre… ¿Cómo coincidir?

Decirte que te amo ya no basta, nunca fue suficiente. No puedo ni imaginar cuánto te he lastimado con mi “frialdad”. Dios me perdone si en realidad he sido una mala hija, cuando lo único que me importa es que seas feliz.

Me has dicho cuánto has sufrido en tu vida y te he dicho cuánto te admiro por haber superado la muerte de mi papá. Te he agradecido tu gran amor y tu entrega. He logrado las metas… pero tu reclamo todavía revienta mi cabeza “un minuto…” tu señalamiento, tu rostro desfigurado por el enojo.

El resentimiento…

Perdoname por ser tan débil, perdoname por no haber querido ir a almorzar con vos…

No sabés mamá lo difícil que es ser “cristiano” con el cachimbo de errores que uno siempre tiene… no tenés idea de lo mucho que anhelo ser la hija de tus sueños… ¡y no puedo darte ese minuto tan añorado!

Quiero vivir mi vida, crecer y hacer cosas grandes para que lo que queda de la tuya hacerte la mujer más feliz del mundo. ¿Cómo te digo esto, mamá? ¿Cómo te lo explico? Peor aún, ¿cómo lo hago? Si hasta decís que si soy cariñosa con vos te asustás como un chucho…

Jamás me voy a avergonzar de vos mamá, sos mi heroína, la mujer más hermosa, mi orgullo, mi tesoro, mi princesa… no… mi reina. Sos mi más grande bendición, sos mi regalo de Dios… Mamá, sos lo mejor que tengo en mi vida… TE AMO.

Perdoname por no ser lo que quisieras, pero trato… trato… quiero serlo, quiero ser como querés verme, esa niña sociable, alegre y divertida, esa Rodríguez que tanto quisieras ver en mí, salir a comer y carcajearnos juntas. Sueño con ese día. Quiero hacerte feliz.

¿Cómo explicarte?

•Noviembre 7, 2008 • Dejar un comentario

¿Cómo hacer para que te pudieras meter un segundo al menos en mi mente? Podrías así comprender el alfabeto de mis pensamientos para vos.

¡Cómo desearía que te metieras en mi loco corazón un instante! Comprenderías por fin cuánto te amo, que no me importa que seas cariñoso conmigo tanto como que me hagás parte de tu entorno: tu trabajo, tus estudios, tus amigos, tu familia, todo lo que sos, lo que te rodea… Me hacés sentir TU AMIGA, no sólo tu novia… esa es mi meta, mi amor, convertirme en tu amiga, hermana, compañera de tu caminar, de tus locuras, de tus sueños y de tus preocupaciones.

Yo, humanista, amante de las letras, del pensamiento humano, de los sentimientos… analizo y comprendo todo lo que me rodea…

Vos, sencillo matemático, simplista… nunca te complicás y a veces pareciera que no me entiendés… aunque sé que tu corazón en el fondo me comprende.

Pero ¿sabés qué mi amor? Eso sale sobrando, basta que me amés como me amás, que nos amemos sinceramente…

Alguien me dijo alguna vez que en la medida en que vos y yo muriéramos a nosotros mismos, dejando así de lado al egoísmo -nata enfermedad del hombre- así lograríamos estar juntos de pleno.

Valés cada uno de mis esfuerzos mi amor, vale la pena aprender a ser paciente por alguien como vos. Me complementás toda, me llenás… lo más maravilloso es que sé que no sólo sos vos, sé que es Dios a través tuyo quien me hace plenamente feliz. Gracias por existir M.

Te amo…

•Septiembre 16, 2008 • 2 comentarios

Te amo lo suficiente como para no sufrir por ti

Te amo lo suficiente como para esperarte y recuperarte

Te amo lo suficiente también como para perderte para siempre.

Así estoy yo sin ti – Joaquín Sabina

•Septiembre 16, 2008 • 1 comentario

Extraño como un pato en el Manzanares,
torpe como un suicida sin vocación,
absurdo como un belga por soleares,
vacío como una isla sin Robinson,
oscuro como un túnel sin tren expreso,
negro como los ángeles de Machín,
febril como la carta de amor de un preso…
así estoy yo, así estoy yo, sin ti.
Perdido como un quinto en día de permiso,
como un santo sin paraíso,
como el ojo del maniquí,
huraño como un dandy con lamparones,
como un barco sin polizones…,
así estoy yo, así estoy yo, sin ti.

Más triste que un torero
al otro lado del telón de acero.
Así estoy yo, así estoy yo, sin ti.
Vencido como un viejo que pierde al tute,
lascivo como el beso del coronel,
furtivo como el Lute cuando era el Lute,
inquieto como un párroco en un burdel,
errante como un taxi por el desierto,
quemado como el cielo de Chernovil,
solo como un poeta en el aeropuerto…
así estoy yo, así estoy yo, sin ti.
Inútil como un sello por triplicado,
como el semen de los ahorcados,
como el libro del porvenir,
violento como un niño sin cumpleaños,
como el perfume del desengaño…,
así estoy yo, así estoy yo, sin ti.

Más triste que un torero
al otro lado del telón de acero.
Así estoy yo, así estoy yo, sin ti.
Amargo como el vino del exiliado,
como el domingo del jubilado,
como una boda por lo civil,
macabro como el vientre de los misiles,
como un pájaro en un desfile…,
así estoy yo, así estoy yo, sin ti.
Más triste que un torero
al otro lado del telón de acero.
Así estoy yo, así estoy yo, sin ti.

¿Despedida?

•Septiembre 15, 2008 • Dejar un comentario

Siento en todo el cuerpo como si unas afiladas y muy frías cuchillas me recorrieran las venas, mi cabeza está a punto de estallarme. Tiemblo.

Mi cuerpo pálido, rígido, a penas puedo moverlo, como si me hubieran inyectado una droga fatal.

Me pregunto si dije lo que debía decir, si siento realmente muchas cosas. Soy un nido de emociones. Me pregunto qué harás, dónde estarás, si pensarás en mí… Nadie me saca de la cabeza que realmente no me amás.

Ya nada importa, yo no te odio, sólo me duele naturalmente todo lo pasado. No te culpo, ni me culpo. Lloro con frecuencia, pero no sufro. Como te dije, no te necesito para ser feliz.

Quiero que comprendás que el amor no es necesidad, es sólo eso: AMOR. Es lo que siento por vos, no es necesidad. Por eso mismo, no te culpo de nada, no te juzgo. Sos sólo un pequeño, un niño, un ser humano.

Jamás te sintás mal por nada de lo que hiciste, porque todo lo hiciste bien. Hay personas que llegan a nuestras vidas sólo por un instante, quizás sos de esos y quiero que sepás que hiciste un instante muy feliz en mi vida. Es todo.

Sin embargo, eso no significa que no vaya a serlo sin vos, de hecho, hasta con este profundo dolor, soy verdaderamente feliz, porque tal como te lo he dicho, mi felicidad y mi necesidad tienen nombre: Dios.

Si no se ama, no se ama y no está mal. No tenés que sentirte mal por nada de eso, es algo tan natural como lo contrario, no amar es tan bueno como amar. Eso no nos hace malas personas. Gracias por los momentos vividos, gracias por todo lo que me diste, no tomés en cuenta el tiempo, sino la calidad de lo que pudiste darme y fue maravilloso. Gracias.

Sé que de momento será sumamente difícil el contacto entre ambos, pero igual, acá estaré (o trataré de estar) si me necesitás. Sabés que te amo y pues, así es la vida, no ha pasado nada, todo sigue su curso como debe ser. Sé feliz, sé muy feliz y no te arrepintás de nada. Como te dije, nada está escrito, todo depende de nosotros, Dios nos pone en nuestros caminos innumerables buenas personas con quienes compartir nuestras vidas, el ser feliz con una o con otra no depende tanto de Diosito, sino de nosotros mismos, de nuestras decisiones.

Te amo con toda mi alma. Que seas muy feliz.

P. D. Y aún dudo si será despedida…

A Mario… por el amor

•Julio 11, 2008 • Dejar un comentario

La mejor forma que mi corazón encuentra para expresar lo que siente
-teniendo en cuenta lo perturbado que es- es escribiendo. Gracias a
Dios se me facilita esto de escribir y las letras son mis mejores
amantes a la hora de materializar mis sentimientos -si a esto se le
puede llamar “materializar”-

En la vida jamás pensé encontrarme con un hombre como tú, mi amado
niño, tan lleno de alegría, tan positivo ante la vida, servicial,
caballeroso, detallista, comprensivo -eso es lo que más pense que
sería imposible de enconrar-… Pero no cabe duda que Dios es
misericordioso y se apiadó de mi corazoncito enamorado de la vida,
soñador e ilusionado del amor y me concedió la dicha más
extraordinaria que jamás pensé: enamorarme de la persona justa, tal
cual se lo pedí a mi Señor.

Creo que de las cosas que más admiro y amo de ti, mi Principio, es tu
servicio a Dios, tu entrega incondicional a Él y a quienes te rodean,
tu capacidad de sacrificarte por amor, tu esfuerzo y empeño en hacer
de esta princesita una mujer feliz… ¿por qué lo hacés? No lo sé, así
es el amor, incomprendido. Pero no importa, no tiene por qué
entendersele, no se le reflexiona, aunque sí se le piense; el amor
sólo se siente.

Creo que lo hacés porque me amás, creo que me amás porque tu corazón
siente que lo merezco -aunque a veces yo piense que no-. Yo no soy
nadie, yo no sé nada, Dios dice “sí” cuando yo pensé “jamás”.

Quiero ser digna de tu amor, porque sé que es amor de Dios a través
tuyo y Dios me engalana, me llena, me impresiona a través tuyo. Sos,
simplemente, un ser humano extraordinario de quien me he enamorado.

Sí, mi corazón lo confiesa, lo grita: te amo.

Veo en tus ojos transparencia tal cual aguas cristalinas, brillantes
como diamantes. Veo en tus ojos el reflejo de tu corazón: inocencia,
pureza, amor verdadero, paciencia y más y más amor.

Veo en tu sonrisa tanto de eso que llaman sinceridad, compruebo en ti,
mi angelito, que la sinceridad en los hombres aún existe. Es real.

Veo en tu rostro, cual sol resplandeciente, el rostro del amor de mi
vida, Jesús. Tú, reflejo suyo; tú, perla de sus ojos; tú, imagen y
semejanza de mi verdadero amor. Te amo.

Las palabras son mis amigas, juego con ellas, me levantan, me botan,
me hacen cosquillas y me hacen reír, me desgarran y me hacen llorar…
pero no pueden darme lo que necesito para expresarte lo que siento por
ti, no pueden describir lo que significas para mí.

Dos palabras trilladas -quizás- desgastadas por ladrones, vívoras
ponsoñosas, mentirosos insensibles, son lo único que tengo para
decirte esto que siento. Dos palabras que para mí son preciosas, pero
por el origen que tienen, que es Dios; dos palabras simples, sencillas
pero poderosas cuando vienen del corazón, cuando nacen de la perfecta
fuente del amor, que es Dios: Te amo… dos palabras. Punto.

Solo para ti – Camila

•Abril 29, 2008 • Comentarios desactivados

Eres todo lo que pedía,

lo que mi alma vacía

quería sentir.

Eres lo que tanto esperaba,

lo que en sueños buscaba

y que en ti descubrí.

Tú has llegado a encender

cada parte de mi alma,

cada espacio de mi ser,

ya no tengo corazón

ni ojos para nadie…

Solo para ti.

Eres el amor de mi vida,

el destino lo sabía

y hoy te puso ante mí.

Y cada vez que miro al pasado

es que entiendo que a tu lado

siempre pertenecí.

Tú has llegado a encender

cada parte de mi alma,

cada espacio de mi ser,

ya no tengo corazón

ni ojos para nadie…

Solo para ti (x4)

Esto es de verdad,

lo puedo sentir,

sé que mi lugar

es junto a ti.

Eres todo lo que pedía,

lo que no conocía

y que en ti descubrí.

Mario

•Abril 23, 2008 • 1 comentario

Qué bello verte, tocarte, saberte ahí, sentir tu corazón palpitar cuando estás cerca de mí. Qué bello sentirte tan real, verte sonreir y ver en tus ojos la inocencia de una nueva emoción.

Qué lindo sentir cómo poco a poco se fortalece este sentimiento que de a poco un “te quiero” va dejando de describir todo lo que me haces sentir.

En tu rostro he encontrado el brillo de algo divino que me cautiva, en tu sonrisa la respuesta a mis temores, en tus ojos la infinidad de lo que somos.

Es Dios quien nos puso en nuestros caminos de la forma como sucedió… las cosas pasan tal cual Él las ha planeado para nosotros, porque de no ser así bien pudo ser antes, o bien pudo ser nunca esto tan bonito que empezamos juntos.

Tú eres la descripción perfecta de mi complemento, tú con tu mala ortografía, tus carritos y tus números, yo con mis letras y mi media aritmética que nunca me cuadra la hipotenusa de la suma de los catetos de… qué? Se me cruza la estadística y la geometría.

Tu nariz encaja bien en la mía cuando me besas, mi pequeña nariz bajo la tuya… tus pestañas con las mías, tus labios en mis labios… es que quepo tan bien en tus brazos, mi niño!

Cuéntame una y otra vez de las estrellas, tócame una y otra vez las notas de tu guitarra, mírame una y otra vez y sin palabras déjame sin aliento, susurrame una y otra vez al oído que me quieres y no me sueltes nunca, amárrate a mi cintura, que tus brazos fuertes me sostienen.

Gracias por devolverme la sonrisa, por devolverme la fe, por devolverme el brillo a mis ojos… gracias por hacerme creer una vez más, gracias por existir, gracias por las cosquillitas en la panza.

Gracias a Dios porque existes, porque Él vive en ti y se mueve en tu corazón y en cada cosa que haces. Gracias a Dios porque ahora somos tú, Él y yo…

Sobre decisiones y la vida…

•Abril 22, 2008 • Dejar un comentario

Decidir es negarse a algo. En el lienzo de mi vida han habido muchos tachones y mi historia se ha ido escribiendo sola, algunas veces, unas vivencias se han escrito sobre otras; sin embargo, las tintas siempre están ahí, en el fondo, en la base de todo.

Es Cristo quien te llama

•Abril 1, 2008 • Dejar un comentario

Esta cancioncita es preciosa. Hoy quiero dedicársela a una personita especial, quien pronto tendrá un Encuentro con Cristo… Él te llama, Él te espera, es Él quien te ama, el que te manda flores todas las noches… Sabés qué responderle cuando te llama.

Es Cristo quien te llama

se acerca más a ti
sonriendo Él te dice ven a mí

cierra tus ojos ya y déjate llevar.

Si Él te eligió a ti
y tu debes decir, si Señor

estoy aquí estás en mí.

No temas su llamado
Él te iluminará

si él llama a tu puerta,
hazlo entrar y así podrá

a todos dar su amor.

Si Él te eligió a ti (mi amor, amor es Cristo)
y tú debes decir

Sí Señor (sí Señor)
estoy aquí, estoy aquí,

estás en mí, estás en mí.